La casa aquella noche no era solo una casa. Era un espacio habitado por códigos compartidos, por silencios que significaban cosas, por miradas que no necesitaban explicación. La luz era cálida, ligeramente dorada, proyectando sombras suaves sobre las paredes. Los cojines estaban esparcidos con una intencionalidad que parecía descuidada, pero no lo era. Sobre la mesa, copas de vino, alguna botella abierta, latas de cervezas, restos de risas recientes. Y mujeres. Mujeres que sabían. Mujeres que habían aprendido a leer más allá de las palabras, mujeres que pertenecían al mundo de la disciplina doméstica, mujeres valientes hacia la vida. Un grupo de mujeres con mucha personalidad, algunas spankers, otras claramente brats. Ahí estaba yo en el centro. No físicamente al principio. Pero energéticamente, sí. Porque cuando entraba en ese estado —ese punto exacto entre juego, desafío y necesidad— el espacio se reorganizaba alrededor de mi. —A ver, orden, orden —dije levantando copa—. Como preside...
Relatos del grupo: Spanking (Solo Mujeres) ✦✦✦ Ir al grupo →