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Mostrando las entradas etiquetadas como Laura

Bienvenida Al Infierno...

 EN MI INTERIOR... A 10 días de Ti... Hoy, en el trabajo, mientras fregaba los platos, imaginaba tu mirada. Imaginar tu aliento en mi cuello susurrandome cosas me erizaba la piel... Imaginar tu mano recorriendo mi cuerpo a tu antojo me excitaba... A 9 días de Ti... Los nervios van incrementado.  Estos días estás más ocupada y intento molestar lo preciso. No te saco de mi mente. Te echo de menos. Tú voz me calma.  A 8 días de Ti... Hoy me he corrido pensando en ti. Con tu permiso. Que placer tan grande el de complacerte. Que placer tan grande que mi orgasmo sepa a ti... A 7 días de Ti... Que bien me estoy portando. Será mi instinto de supervivencia? Tengo ganas de ti.  A 6 días de Ti... Miro nuestra libreta mientras me mojo. Noto tu mirada al leerla... A 5 días de Ti... Anotamos más cosas en la libreta... Cuando aprenderé? Tengo ganas de estar sobre ti, no me gustan las deudas, quiero borrarlas... A 4 días de Ti... Los nervios me persiguen como si de mi sombra de trat...

Rojo pasión.

 May sabía que la había cagado profundamente cuando recibió un mensaje de su Señora que ponía. " A las cinco en Plaza Torres ". A May, en el autobús que la llevaba al encuentro, le temblaban hasta las pestañas. May se había vuelto pequeña, poquita cosa. May estaba pensando en romper el cristal y tirarse por la ventana. May, había llegado a su destino. Se bajó del autobús y se sentó en un banco que tenía enfrente. Ahí habían quedado. May había llegado quince minutos antes, pues, tal y como estaba la cosa no era buen plan llegar tarde. No se trata de cobardía, si no de un mínimo de instinto de supervivencia. Charlotte apareció cinco minutos antes y, sorprendida, se dirigió a su niña. Vaya vaya... Hola mi... (Dijo May sonrojándose, cabizbaja) Hola Mi ... En publico, con el mi/Mi... Era suficiente. Pues no era tan importante las palabras. Con el posesivo que tanto les gustaba a las dos era suficiente. La esencia de cada una traspasaba en la otra como una flecha, a veces, las pala...

Un desastre con patas.

 Era una tarde calurosa en Matalascañas.  Erika habia ido a pasar el día a la playa. Estaba tumbada en su toalla mientras se ponía crema cuando escuchó: - Que va, mi moreno es rojo, jajajaja. Aquella voz era proveniente de una joven que estaba con sus amigas.  La joven era de una tez blanca, pero ahora era lo más parecido a una gamba cocida. Puso los ojos en blanco y negó con la cabeza. Esa chiquilla no estaba bien de la cabeza. Cuando se cansó de estar allí y de observar como aquella joven se ponía morada de mojitos, recogió sus bártulos y se fue al hotel donde se hospedaba. A la hora de la cena, se dirigió al buffet y, sentada en su mesa, vio pasar a la misma joven. Ésta vez no estaba tan sonriente. Estaba sola. Quemada. Con más mala cara que un lunes a las seis de la mañana. Cuando vio que la joven se dirigía a las bandejas de comida, no perdió la oportunidad de dirigirse hacia ella. - El sol y los mojitos no son buenos aliados... La joven la miró avergonzada. No sabía...

Mommy, mi deporte de riesgo favorito.

 Laura, entre oleadas de placer imaginaba cosas impuras. Laura, apunto de llegar al éxtasis gritó un nombre. REBECA. Rebeca, no sabía lo que imaginaba Laura entre sus sábanas. Pero ahora... Rebeca, descubrirá las impurezas mentales de su niña, puesto que le debía unas letras, y ella, decidió dejar rienda suelta a su mente llena de deseo. " Estábamos en casa y Mommy me pidió que le trajera nuestra libreta. Nuestra libreta de redacciones, castigos, normas y reglas. Me dijo que esperara en el rincón mientras ella lo leía. Había sido mala durante muchos días y iba a pagar por ello. Yo, en el rincón, a la espera de un gran regaño y una gran zurra, con mis brazos en la espalda, jugueteaba nerviosa con mis dedos mientras sentía que cada vez me mojaba más y más. Me puse roja al pensar que ella se pudiera dar cuenta, notaba mis jugos bajar por mi pierna deslizándose lentamente. Mommy tardó un rato en venir hacia mi. Se puso detrás y me susurró al oído: Vaya, parece ser que mi pequeña no ha...

Jade

 Riiiiiiiiiing Riiiiiiiiiing... (Sonaba el telefono) - Mmhmmm? (Estaba dormida. No vi quien me llamaba ni que hora era) - Jade?  La voz de Kenia sonó al otro lado del teléfono, especialmente sería. Me levanté de golpe y vi la hora que era. Me había quedado dormida. No había ido a trabajar. Tenía tres llamadas perdidas de mi "adorable" jefe. Estaba morida, que no es lo mismo que muerta. Morida es como... Muerta y jodida. Mecagoenlagrandisimaputa (bienvenidos a la mente de Jade. Lo que esté puesto en otro tipo de letra, es lo que piensa, pero no dice. - Ah...Aho...Ahora te llamo cielo, dame un segundo. Lamadrequemepario . Colgué el teléfono y llamé a mi jefe.  Después de mil disculpas totalmente falsas (todo sea dicho) y mil promesas (que no pensaba cumplir) volví a llamar a Kenia. - Amor... (Dije en un susurro) - Amor? Enserio? Enserio te has quedado frita y no has ido a trabajar? - Apuffffffff (resopló con significado de: la que me va a caer me va a cambiar hasta el DNI)...

¡A la mierda las bragas!

  A las cinco en punto te quiero en la cafetería de abajo. Gia leyó el mensaje unas quinientas veces antes de reaccionar y responder con un " Si Señora". Antes de seguir con lo que viene, para entender el porque se dicho mensaje, es mejor ponernos en contexto. Gia, hacia cosa de un año conoció a Sonia. Tenían una relación con una dinámica en la que Gia estaba a los pies de Sonia. ¿Sumisión? ¿Disciplina? ¿Kinky? ¿Que más da? Eran ellas. Solo ellas. No hay que etiquetarlo todo, estábamos volviendo de éste mundo un Mercadona. Gia tenía tareas y normas por orden de Sonia. Gia era un pequeño desastre. Gia era rebelde. Gia era un desorden con patas. Gia era... Gia. Un día en los que Sonia estaba en la oficina, mandó un mensaje a Gia para saber qué era de ella. Hola mi niña, cómo vas? Tienes mucho trabajo? Hola mi Tormento de oro... Bien, cansada pero bien, aburrida. Aburrida? Bueno... Vamos a darle diversión a la vida. Quiero que te quites las bragas en el cuarto de baño del hotel ...

Buenas Vibras...

 Julia estaba en la habitación viendo algunos vídeos...quizá...un poco subidos de tono. No tenía permiso para masturbarse, no lo había pedido. Noa estaba trabajando en la oficina, aún le quedaban dos horas para llegar a casa. Julia estaba caliente. Tentada. Sola en casa. Satisfayer cargado a tope. Intimidad... Que podía salir mal? Para que arriesgarse a tener un "no"? Sin pensárselo mucho, cogió el satisfayer del cajón y lo coloco en el centro de su placer, dándole al botón y jugando con las velocidades. Estaba extasiada. Las piernas le temblaban del placer. No tenía prisa. No tenía calma. Pensaba en Noa. Desnuda. Mojada. En medio del éxtasis, sin aún haberse corrido, sonó el teléfono. Noa. Mierda mierda mierda. (Dijo Julia apagando el satisfayer e intentando relajarse antes de descolgar el teléfono). Cuqui... (Dijo, disimulando fatal. Pues le temblaba la voz) Hola mi niña. Estás bien? Si cielo, es que estaba... Yo... Bueno... Hice unos estiramientos...deporte, hice deporte. ...

Pasos de cebra...¿Morados?

Emma iba andando por la calle dirección al Mercadona cuando le sonó el teléfono. - Mónica! Buenos días! - Buenos días peque, cómo estás? - Bien, camino al Mercadona, uis, que me atropellan, jajajaja. - Mira por dónde vas, anda. Te lo he dicho muchas veces que tienes que... - Que si que si, que ya se lo que me vas a decir, venga anda, no te enfades que te arrugas. Después hablamos. Besitos. Y sin más, colgó. Tenía un nervio interior por haberle colgado y haberla dejado con la palabra en la boca. Era como una adrenalina que solo muy pocas podrán entender. Estaba tranquilamente comprando cuando sintió como alguien tosia intencionadamente detrás de ella. Al girarse, su cara se puso blanca como la leche. - Mónica... - Compra rápido. Te espero en el parking. (Dijo seria, con cara de muy mala leche) Emma asintió sin decir nada, pues las palabras se quedaron en el estante de la lejía. Compró sin saber lo que compraba, le temblaban hasta las pestañas. Ella notaba que se había roburizado de los ...