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Comunidad de Spanking

Y ¡Nos mudamos al Discord! Este blog se inició como un espacio para compartir relatos de ficción y experiencias reales entre las integrantes de la comunidad de dónde surgió este blog (comunidad de Spanking solo mujeres en Facebook) pero desde hacía un tiempo el espacio en facebook nos quedó pequeño. Discord es una aplicación gratuita de comunicación que permite a los usuarios interactuar en tiempo real mediante mensajes de texto, llamadas de voz y videollamadas. El cielo es el límite 😉😍.  ¿Por qué formar parte de una comunidad? Primero porque está cool ser parte de algo donde sabes que nadie te va a juzgar. ¡Porque somos mujeres iguales a ti! Si, a ti que estás leyendo esto... Porque te da curiosidad el spanking... O quizá porque llevas fantaseando con esto desde siempre.... Y después están todas las demás ventajas, conocer otras mujeres spankos, poder hablar con más personas que te entiendan, hacer preguntas, compartir fantasías 🔥 y quizas encontrar tu match con quién sesionar...
Entradas recientes

Experimento social

Elena se encontraba en la sala de su casa, revisando sus redes sociales, mientras Valeria terminaba de preparar la cena. —Ya me tiene harta. Solo anda por ahí queriendo hacer experimentos sociales y ahora quiere que yo le ayude a hacer un trabajo de tesis con eso. Elena dejó escapar un suspiro, claramente molesta. —Él ni siquiera lo hace por gusto. Solo juega con las personas. Se cree un genio y piensa que lo que hace es muy científico. Usa las emociones de la gente para manipularlas, pero a mí no me engaña. Ni siquiera creo que realmente le guste esto. Solo se metió para fastidiar gente y, según él, evaluar el comportamiento humano. Hizo una pausa, cada vez más irritada. —Y ni siquiera sabe nada de comportamiento humano. Su carrera de Trabajo Social no le da las herramientas para hacer esa supuesta tesis, y mucho menos tiene experiencia suficiente en algo así. Además, está llegando con otras intenciones. Quiere tomar su caso, que encima está completamente prefabricado, y convertirlo e...

Valery y Elena: Un brownie no da la felicidad

Era un nuevo día en la universidad. Las actividades habían transcurrido con tranquilidad; incluso una de las profesoras se había ausentado de su clase, por lo que algunas alumnas decidieron aprovechar el tiempo libre para convivir. Finalmente, acordaron ir a un bar cercano a la facultad. Era un grupo pequeño. Entre ellas estaban Sara y su grupo de amigas, Perla y dos amigas suyas, Anahí y su novia, y, por supuesto, Elena. Se dirigieron al fondo del establecimiento y se acomodaron en unos sillones cercanos al área de billar. Mientras Sara y sus amigas fumaban, Perla sacó una bolsa que contenía varios brownies y comenzó a ofrecerlos. —¿Quieres probar uno? —le preguntó a Elena con una sonrisa. —No, gracias. Sara soltó una pequeña risa. —¿Qué pasa? ¿Te pega tu mamá? —Ya déjala en paz, Sara —intervino Anahí—. Ella nunca acepta comida de nadie. No es porque sean brownies de la felicidad. Además, tampoco te veo comiendo uno. Sara levantó una ceja. —¿Y a ti quién te dijo que los brownies tenía...

Capitulo 5 Valery y Elena: Corazón roto parte II

Después de aquel beso apasionado, la cena transcurrió tranquilamente. Valery no volvió a indagar sobre lo ocurrido el viernes mientras estuvieron en el restaurante. Sin embargo, no pensaba dejar el tema de lado; ella jamás pasaba nada por alto, simplemente sabía esperar el momento adecuado para retomarlo. Ambas bajaron del coche y entraron a la casa de Elena. Al llegar a la sala, Elena le ofreció algo de tomar, pero Valery negó con la cabeza. —Entonces, ¿ya te irás a casa? ¿O te gustaría ver una película o algo? —preguntó Elena. —No, jovencita. Nada de películas. Es lunes y mañana tienes clases. Hoy no pusiste mucha atención, pero yo me voy a asegurar de que mañana estés al cien por ciento. Una especie de corriente recorrió el cuerpo de Elena. Bastó aquella frase para ponerla nerviosa. Sabía perfectamente que aquello terminaría siendo una de esas largas conversaciones que comenzaban con un simple «vamos a hablar» y terminaban dejándola sentada, con las nalgas al rojo vivo, frente a su ...