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Ejune y Patty - Tres días de castigo en una semana (súper injustos, como siempre)

Martes


Estaba yo en el trabajo y tenía un antojo grandísimo de chocolate, pero por las normas pactadas no podía comerlo porque me sentaba mal al estómago, el médico no me lo recomendaba, soy intolerante a la lactosa, blah, blah, blah… Total, que como estoy optando al premio a mejor comportamiento del mundo mundial, le escribí a la Jefa, que también estaba en la oficina. Copio el whatsapp literal.


  • Patty: Jefa, puedo pillarme algún dulce de chocolate? Que tengo antojo?.
  • Ejune: No.
  • Patty: Por fi.
  • Ejune: No.
  • Patty: Para un día que tengo hambre.
  • Ejune: No.
  • Patty: Es para acompañar mi segundo café del día.
  • Ejune: Come comida.
  • Patty: He comido pollo asado…. 


Procedo a enviarle una foto de la estantería de la cafetería dónde están todos los chocolates: Kinder Bueno, Oreo, Kit Kat, Happy Hipo, Huesitos, Filipinos, Croissants de chocolates…


  • Ejune: Muy bien, nada de chocolate.
  • Patty: Por fiiiii.
  • Ejune: No
  • Patty: Vale, está bien.
  • Ejune: Luego te duele la barriga o te da diarrea
  • Patty: Vale, pero mi compi me ha pedido que le compre un Kinder bueno.
  • Ejune: Tú si quieres algo, que sea sin chocolate y sin lactosa.
  • Patty: eso no existe.


Procedo a enviarle una segunda foto, pero de una barra de chocolate de Kinder bueno, que la había comprado. Y aprovecho y compro otra para mí, pero de esta no le envío foto.


  • Ejune: Pues entonces, nada.
  • Patty: Que sepas que te pienso montar la pataleta hoy. En venganza. 
  • Ejune: Vale y yo que te mando para el cuarto azul.
  • Patty: No te voy a dejar dormir. Pues no iré al cuarto azul.
  • Ejune: Ya verás como sí.


Le mando un sticker de ñiñiñiñi. 


  • Patty: es que no es justo, que ella se puede comer chocolate y yo no.


Le mando otra foto poniendo cara triste, por si consigo darle pena.


  • Ejune: Ella no se pone mala y tú sí, ademas tú tienes una jefa de verdad y ella no. No se puede tener todo en la vida. Y qué lastimilla tu cara de puchero.
  • Patty: No te doy pena?
  • Ejune: Mucha, muchísima, pero más te quiero y más te cuido.
  • Patty: Pues duerme con los ojos abiertos esta noche. Juro venganza.


Volví al trabajo, le dí a mi compi su chocolate. Tras la amenaza del cuarto azul decidí no comerme la mía, así que la guardé en mi bolso, pero pensé en cambiar la estrategia. Me llegué al salir a una tienda de dulces árabes y le compré unos dulces que sé que le encantan. Le haría la pelota por si por ahí me dejaba comerme mi chocolate. Quería hacer un intercambio. 


Llegó la noche y antes de empezar a conducir le digo que le llevo un regalo. Llego a casa. Subo a la habitación con la bolsa.


  • Patty: Amor, te he traído una sorpresa. Si la quieres, dame un beso y me tienes que hacer la pelota y decirme la esposa tan maravillosa que tienes.


  • Ejune: Jajajajaja, de eso nada, tú me das el beso y me tienes que decir lo maravillosa que soy yo, y más después de la que has liado esta mañana.


Me puse frente a frente con ella.


  • Patty: No, me lo das tú. Te he traído tus dulces favoritos, así que si los quieres vas a tener que sufrir y ganártelos ahora. Y más que ni si quiera me has dejado comer chocolate hoy - Le dije con voz chulesca y riéndome.


  • Ejune: Dame un beso, ya.


  • Patty: No. No pienso ceder. Dámelo tú.
  • Ejune: Te he dicho que me des un beso - ella cada vez más seria, sabiendo que le estaba echando el pulso.
  • Patty: Que no, que esta vez no ganas tú, no me pienso rebajar. No me da la gana, si quieres los dulces, me lo das tú.


Me suelta una bofetada de intensidad considerable, pero esta vez, en lugar de agachar la cabeza, le mantengo la mirada. Le doy un beso, pero en un ojo.


Otro guantazo en la cara, esta vez más fuerte. Me duele, pero aún le pongo ovarios al asunto.


  • Ejune: Que te he dicho que me des un beso y que me lo des bien. 


Le doy otro beso, pero esta vez en la punta de la nariz y me río.


  • Ejune: tú vienes hoy muy subida, no?
  • Patty: Porque no me has dejado comer chocolate y encima te traigo dulces y no me haces ni la pelota - le digo vacilándole.


Veo que se gira a su mesita de noche y coge la lexan.


  • Ejune: Espera, que te voy a bajar. Ponte en la cama.
  • Patty: No me da la gana. Que yo venía en son de paz.
  • Ejune: PONTE. 


Le sostengo la mirada firmemente sin hacerle caso. Me coge del brazo fuerte y me inclina en un perfecto ángulo de 90 grados en la cama. Voy con pantalones vaqueros, deportivas y una camiseta azul del trabajo. 


Empezaron los azotes con la lexan directamente a intensidad 1.000. Iba muy fuerte, marcando bien cada azote. Yo la podía mirar reflejada en la ventana, menos mal que los vaqueros cubrían un poco, pero me dolían mucho, pero en ese momento, yo ya estaba arriba del todo.


  • Patty: Ayyyy, ya nunca más te voy a traer dulces. 


Otro azote más fuerte.


  • Patty: Si llego a saber esto, no te traigo nada.


Otro dos azotes en la misma zona seguidos.


  • Patty: la última vez que tengo un detalle bonito contigo. Ayyyyy.


Una tanda de azotes seguidos mucho más fuertes… Ahí ya sentía el culo hirviendo. Hasta que me se ocurrió decirle… (después me arrepentiría, pero es que si no se lo decía, reventaba):

  • Patty: Es que eres una desagradecida…


Paró en seco.


  • Ejune: ¿Qué has dicho?
  • Patty: Lo que has oído.


En ese momento me bajó el pantalón de un tirón. Y sentí el terror. No sé porqué dije eso.


  • Patty: No, no, no, no me bajes el pantalón, lo retiro, lo retiro, lo retiro, era broma.
  • Ejune: Ahora ya te aguantas.


Empezó una tanda de azotes fortísimos sin el pantalón que vi las ESTRELLAS. Sólo podía patalear, suplicar.


  • Patty: Perdón, perdón, perdón. Déjame levantarme que te quiero dar el beso ya.


Me levanté para que me dejara de azotar y darle el beso pero no me dejó besarla y me volvió a colocar en la cama.


  • Ejune: Aún no hemos terminado.
  • Patty: De verdad, perdóname, que ya me voy a quedar callada, que te voy a hacer caso a todo lo que me digas. Que voy a coger los dulces y dártelos.


Le dio igual, siguieron a esas súplicas como unos 30 azotes más con la lexan y el pantalón por los tobillos. De repente, paró.


  • Patty: Jefa, ¿puedo levantarme ya? (Pregunté, porque levantarme sin preguntar en alguna ocasión ya me había costado algunos azotes extras en algunos castigos).
  • Ejune: Sí, ya puedes. Y ahora, quiero mi beso.


Me levanté, aún con el pantalón bajado, le di un beso bonito en los labios.


  • Patty: ¿Me puedo subir el pantalón ya?
  • Ejune: Sí, ya puedes.
  • Patty: Gracias y perdón… 


Me subo los pantalones…


  • Patty: Cariño, es que tú también tienes la mano muy larga…


Volvió a coger la lexan.


  • Ejune: Veo que aún no te has terminado de bajar del todo, PONTE en la cama otra vez.
  • Patty: No, no, no, que se me ha escapado, que no quería decir eso.
  • Ejune: PONTE.


Me puse en la cama porque no quería enfadarla más. No sé porqué le dije ese comentario, me dolía el culo a rabiar ya. Me dio con los vaqueros puestos


  • Ejune: Cuenta los azotes.
  • Patty: 1… Ayy
  • Patty: 2… Perdón…, ya me callo.

…..


Así hasta 20 que se me hicieron ETERNOS.


  • Ejune: Ya te has bajado? Estás tranquilita ya? 
  • Patty: Sí, perdón. No te digo nada más. 


Me levanto con permiso de la cama. Me voy, la abrazo, le pido perdón de verdad esta vez. Le doy otro beso bonito y le doy dulces. Le entrego el chocolate que había comprado.


  • Patty: Al final te he hecho caso y no me lo he comido. Lo dejo aquí. Lo compré por si podía negociar con los dulces, pero me ha salido mal la jugada.


  • Ejune: Ya veo, pero sabes que no puedes comer chocolate. 


Anda, vamos a preparar la cena… y esa noche transcurrió ya con tranquilidad y con un dolor de culo que me quería morir al día siguiente de lo que me dolía.


Primera noche de la semana terminada.






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