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Ejune y Patty - El castigo que hizo que me enamorara de ti

HISTORIA REAL


Dedico este capítulo a mi preciosa mujer, que me aguanta, me soporta, me complementa pero sobre todo hace que la ame con todo mi ser.


También se lo dedico a la sádica, paciente, no-tan-divertida y maravillosa Jefa. Gracias por haberte involucrado tanto en el mundo de la Disciplina Doméstica y dejarme ser yo, la presidenta de Bratnia, con todas sus luces y oscuridades que conlleva.



La historia comienza hace más de 10 años. Nos conocimos en una fiesta, nos besamos (no recuerdo el beso, lo sabes) pero te llamé la atención por lo exhibicionista que era y el aguante que tenía hacia los azotes. Nos agregamos en las redes, pero no me acordaba ni de tu nick. Ya después empezamos a hablar y no sabía aquel entonces cuánto me iba a cambiar la vida. Nos llevamos 8 años de diferencia, Ejune mayor que yo (me encanta).


Ibamos a coincidir en las siguientes fiestas y quería conocerte un poco más para ver qué me iba a encontrar, para saber cómo eras y a qué acatarme. Yo que me acostaba normalmente a las 4 - 5 de la madrugada, por hablar contigo, sabiendo que te levantabas antes de las 7 de la mañana, empecé a regular mis sueños, para levantarme contigo. Empezaba el día con una sonrisa porque sabía que te ibas a conectar y podría charlar contigo. Me decías muy seria, que debía corregir esos horarios, que no te gustaba que los tuviera tan desregulados. Me amenazabas con que si no me levantaba antes de las 10:00 de la mañana, iba a tener castigo. Me hacía gracia que te molestara tanto eso, porque tú también te dormías muy tarde por hablar conmigo. Sin duda, yo era mala influencia para ti, pero poco a poco se iba forjando la chispa. Me encantaba hablar contigo y era mi momento feliz del día cuando escuchaba la notificación de tus mensajes. Recuerdo haberte puesto el sonido de los minions, que decían: “bottom, jajajaja” y ahí sabía que eras tú. 


Habíamos tonteado, nos habíamos besado, nos habíamos acostado, habíamos hablado muchísimo sobre las dinámicas, límites de cada una, esperanzas, anhelos. Nos reíamos muchísimo. Me habías castigado ya, de forma light, para ir probando cómo funcionábamos. 


Llegó una primera fiesta grande. Oficialmente iríamos juntas y de cara a los demás, yo era algo más que una amiga para ti. Teníamos relación abierta. Tú ibas guapísima como Jefa. Tu pelo azul maravilloso, tus tacones, tu vestido que me hacía que me derritiera y ese perfume a Hugo Boss que tanto me excitaba (sin duda te preferiría desnuda, pero como era una fiesta, tenías que ir vestida jajaja). Recuerdo que jugaste con un chico, me gustó verte aunque me enceló un poco. Me gustó tu técnica, tu autoridad, tu saber estar, cómo deslizabas el flogger por su espalda. Yo jugué con unas amigas, en mitad del billar de la fiesta. Me hicieron una cremallera de pinzas, medio desnuda y te recuerdo que al verme, viniste a morderme delante de todos, como señal de propiedad. Después me confesarías que no te gustó verme ahí y que me querías sólo para ti. Yo acepté encantada. Sólo tenía ojos para ti.


En un momento de la noche, tuve un encontronazo con un dominante hombre con el que había tenido un algo meses atrás. Fui a darle una cosa que tenía que haberle dado meses antes, me regañó y me descuadró bastante. Estuve seria parte de la noche, no me gustó el gesto de ese hombre y me vine un poco abajo. Te recuerdo estar charlando con unas amigas y apretarme de la mano y preguntarme por qué estaba tan seria entre susurros. Te contesté que no pasaba nada. Te dije que necesitaba ir al baño (para despejarme un poco). Me acompañaste y ahí me hiciste el tercer grado con el interrogatorio. Yo no quería hablar pero tú insististe. Me miraste seria, te enfadó el gesto de ese hombre, yo te miré con ojillos tiernos. Nos fuimos de nuevo con los amigos a charlar, pero yo seguía seria. En un momento dado de la conversación, me cogiste de la muñeca, tiraste de mí y le dijiste a los amigos:


Ejune: Ahora volvemos, tengo que enseñarle unos valores a mi chica.


Amigos: Uuuuuh, suerte Patty, ¿qué habrás hecho ya?.


Yo me quedé flipada, no me lo esperaba. No puse resistencia. Ibas delante mía, tirándome de la muñeca, a través de la fiesta, a través de la gente. Por la forma en la que me tenías cogida, todo el mundo sabía qué iba a pasar. Yo estaba completamente avergonzada. Me guiaste hacia una habitación privada de la sala de celebraciones. Cerraste la habitación con llave, querías intimidad y que nadie nos fuera a molestar. Nada más entrar y verte enfadada, agaché la cabeza. Te sentaste en la cama que había y me dejaste a mí de pie. Llevabas sólo una fusta en la mano, no había nada más instrumentos en la habitación, el resto estaba fuera.


Ejune: Te ha traído aquí para castigarte. ¿Por qué has ido a hablar con él a solas? 


Patty: Porque tenía que entregarle eso.


Ejune: Sabes que te impone ese hombre y aún así lo decidiste. No estás sola. Para empezar él no debería haberte hablado así, porque ya no eres nada suyo, pero tú tampoco deberías haberte acercado. 


Patty: Lo siento.


Me cogió del brazo, me tumbó en sus rodillas, me bajó el pantalón (obviamente estaba sin bragas), hasta abajo. Y empezó la tanda de azotes fuertes con la mano.


Ejune: Llevas muchos años soltera haciendo lo que te da la gana. Ahora ya no es así. Ahora yo estoy aquí.


Siguieron los azotes mucho más fuerte, que me picaban montón. De repente, cogió la fusta e igualmente en las rodillas, empezó a darme con fuerza en el culo desnudo.


Ejune: Que sea la última vez que te diriges a hablar con alguien que te intimida, me avisas a mí, que yo estoy para protegerte, ¿entendido?


Ahí se me humedecieron los ojos. Las reglas del juego habían cambiado, ahora te tenía a ti, que ibas a estar para mí, para cuidarme, protegerme, guiarme. Un muro se derrumbó justo con esa frase. Llevaba toda la vida buscando a una mujer que me dijera eso y esa noche simplemente sucedió.


Patty: Sí, perdón. 


Ejune: Que no vuelva a suceder.

Continuó varios azotes fuertes más con la fusta, que picaban montón pero mi corazón estaba acelerado, en otro lado. Era ella. Sin duda, era ella, la mujer que yo estaba buscando.


Me levantó de sus rodillas, me subió el pantalón y me abrazó fuerte. Las lágrimas se me derramaron por las mejillas. Iban solas. 


Ejune: Mi niña, quiero protegerte, voy a estar para ti, no vuelvas a hacer eso nunca más. No sabes lo mal que me he sentido al verte que estabas mal. 


Patty: Sí, tienes razón, perdón, solo que no estoy acostumbrada, llevo muchos años haciendo las cosas por mí misma, no quería enfadarte, pero es verdad que me ha descuadrado mucho la situación.


Nos quedamos en silencio, mientras ella acariciaba mi mejilla, sonriéndome, viéndome si ya estaba bien realmente. 


Patty: Gracias cariño, justo necesitaba esto. Te quiero.


Ejune: Te quiero mi amor. Anda vámonos, que nos tienen que estar esperando.


Me peiné un poco (pero poco), cogí aire y salimos de la habitación, pero ya de la mano, como una pareja. Me sentí mucho más calmada, como en una nube. La azotaina y las lágrimas sin duda me habían relajado muchísimo. Volvimos con los amigos.


Amigos: ¿Todo bien?


Ejune: A la niña le duele el culo ahora mismo, pero ya se va a portar mejor, ¿verdad, mi amor?


Patty: Sip…



Fue justo esa noche, cuando íbamos de vuelta en el coche, era de madrugada, como cerca de las 6 de la mañana, a pesar que me dolía el culo, estaba en una nube reviviendo cada momento del castigo. Justo ahí, decidí que ella era la mujer de mi vida. La que llevaba tantos años esperando. Y pensaba luchar por ella todo lo que hiciera falta. 


Justo esa noche, ME ENAMORÉ PERDIDAMENTE DE EJUNE.


Te amo, Jefa.


Comentarios

  1. No solo estabas sería, estabas muy nerviosa y me afectó mucho verte así, por alguien que no importaba y alguien que no lo merecía. Nunca más, si alguien quiere algo de tí, primero estoy yo, yo te protejo, te cuido y si tengo que apalear y morder, lo hago. Te quiero mi Brat princesa

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  2. Me encanta!!! Sois dos piezas que estabais destinadas a estar juntas. Me encantais mucho. ❤️

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  3. Que hermosa historia, que imbecil el hombre (como todos ). Y que perfecto momento la jefa es un amor, ese momento en el que te dice alguien que está para proteger es lo más lindo del mundo y por cierto me encanto la frase de la señora Ejune "a la niña le duele el culo" me hizo reír un montón

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  4. Me encantó la historia. Ejune marcando territorio desde el primer momento, te marca para siempre. Tuvieron mucha suerte de encontrarse y lo mejor es que el resto ya es historia, para muchísimos años más. Enhorabuena, chicas, sigan disfrutando así, todos los días

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  5. Patty! Gracias por compartir un momento tan privado e íntimo. Me alegra mucho que se hayan encontrado, que vivan su fantasía y se re nota cuánto amor hay en todas tus palabras. Así que Eujune también es la afortunada! Hay teclas que activan nuestra fantasía de formas que cualquier otra cosa no podría, definitivamente Eujune encontró las tuyas. Por otro lado, me alegra que te haya dolido tanto el culo :P

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