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Confesiones de una spanker III: el radar

Algo así como su habilidad para leer las “pistas” Últimamente pienso ¿Acaso mi radar está averiado? Este es un texto experimental. Léase con discreción.

No es tan fácil como parece

Si esto lo leyera mi spankee self (o sea yo misma en el rol de spankee, en un pasado tan remoto que parece otra vida) no creería que lo escribí yo. Cuando estaba en el “otro rol” estaba todo muy claro y eran los spankers los que no tenían idea de lo que pasaba. Es más, no entendía por qué no veían todo con total claridad, si está más claro que el agua. Las reglas son estas, la spankee va a romperlas y cuando lo haga va a usar todo (o mucho de) lo que tenga a mano para zafar del castigo. Y cuando digo todo me refiero a CUALQUIER COSA. Y hay muy buenos argumentos y muy buenas argumentadoras. Porque de eso se trata el juego, de romper las reglas y salir victorioso… ¿o no?

Además, hace unos 20 años, era experta en este tipo de argumentos irrefutables. Pensaba: si yo cambiara de rol mi spankee estaría en serios problemas. Conozco cada argumento, cada artimaña, cada respuesta que me podrían dar. Y además hay algo más simple y sencillo que todo lo anterior y es el hecho inevitable de que la spankee está condenada a perder. Su juego no tiene futuro, va a terminar con el culo rojo por atreverse a romper las reglas y además a discutir. ¿Cómo puede ser que los spankers no se den cuenta?

La respuesta

Casi siempre nos damos cuenta. A veces no, debo admitir. Pero también nos gusta que el juego sea sutil y maravilloso, hermoso y perfecto. Las piezas deben encajar en el rompecabezas. No importa de qué lado del juego estemos. Que la escena funcione no es prerrogativa solo de la spankee. No solo se trataba de que argumentemos: “porque lo digo yo”.

Y los spankers estamos obligados ser políticamente correctos. Este es un tema polémico así que no me voy a explayar demasiado. Mordemos la banquina más de una vez, somos seres humanos al fin. Mi opinión es que la “corrección política” es una posición ética que debemos asumir todos los spankers. Pero además cada spankee viene con su set de expectativas y puede que esas expectativas sean incluso más altas que las que nosotros podemos considerar razonables. Es necesario encontrar un equilibrio satisfactorio para todos.

La solución

El tema es que cuando la spankee viene con toda la argumentación y me pone las cosas muy difíciles… me fascina. Es muy obvio, me encanta y me seduce. Pero no es desinteresado mi amor, es un juego que me gusta jugar y me interesa ganar y mi otro self, hardcore gamer, no me permite perder, pero tampoco ganar haciendo trampa.

Entonces, por qué se me descalibra el radar. Porque pienso mucho, sobre analizo. Sí, ya lo sé. Acabo de escribir un texto larguísimo sobre analizando algo que es muy simple. Pero hay muchas cosas que me pasan por la cabeza cuando la spankee es muy buena argumentando: ¿estoy siendo injusta? ¿estoy siendo demasiado intensa? Y, finalmente, cometo uno de los peores errores que se pueden cometer en este rol: ser demasiado laxa.

La solución es muy sencilla. Pensar menos, actuar más. Si se puede definir reglas más claras, mejor. Ser más enérgica con los castigos. Porque la experiencia me ha demostrado (¡oh sorpresa!) que cuando estamos in situ la señorita que va a recibir el castigo no discutirá tanto, estará mucho más abierta aceptar sus faltas y deseará que el “viaje de aprendizaje” no se extienda demasiado.

Comentarios

  1. No puedo estar más de acuerdo, con lo expuesto en este post

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  2. "La comunicación es lo más importante" "Las Spanker no podemos leer la mente" son dos frases que se me vienen a la mente. Gracias por compartir el post Vic. Y definitivamente es un tema para seguir profundizando en la conversación!

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  3. Y lo bonito que es poneros el trabajo difícil?? Que sudeis y que os ganéis el ser Top. Eso ejercita mucho la mente para vuestras edades avanzadas. De nada!! 😚

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